Michael Flor de 70 años fue hospitalizado en el centro médico de Issaquah, en Seattle. Ingresó el 4 de marzo y duró allí mas de 60 días luchando contra la COVID-19. Durante su estadía en el hospital le fallaron el corazón, los riñones y los pulmones.

Debido a ello el personal médico tuvo que hacer varios procedimientos al hombre. Sin embargo, pese a los malos pronósticos, el hombre se recuperó de la COVID-19 y sus demás afecciones. Pero tras el alivio de vencer el coronavirus llegó una factura por                  1´122.501 dólares. 

La factura es un libro de 181 páginas. Entre los servicios se cobran la habitación en la que permaneció que tiene un costo de 9.736 dólares al día, también una cama de aislamiento que costó 408.912 dólares y también un ventilador cuyo uso costó 82.215 dólares.

La factura en total tenía 3.000 servicios que se cobraban. Evalúan si realmente el hombre debe asumir el costo total de la deuda. Por un lado el gobierno destinó un fondo para los hospitales por los gastos de la pandemia. Además, el hombre tiene un seguro que debería asumir gran parte de la deuda.