Afectados como el resto de la población por la epidemia del coronavirus, los musulmanes de Italia se quejan por la falta de espacio para sus muertos en los cementerios de la península.

Por ahora no hay estadísticas oficiales sobre el número de musulmanes, ni extranjeros ni italianos, que murieron durante la epidemia, que afectó sobre todo a la región industrializada de Lombardía y que causó la muerte de 34.000 personas en toda la península.

La minoría musulmana ha sido golpeada duramente, ya que reside la mayoría en el norte y está compuesta por un 56% de extranjeros.

Durante la pandemia, con la interrupción de todos los enlaces aéreos, los cuerpos de los musulmanes fallecidos no pudieron ser repatriados a sus países de origen, como es la tradición.

“Eso ha generado situaciones dramáticas, con cadáveres en las morgues por varios días, debido a la falta de lugar en los cementerios islámicos”, denunció el diario La República.