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Un Plan de Desarrollo para otros tiempos
Por: Germán Ríos Martínez
El DANE informó recientemente que solo en marzo se acabaron 1.6 millones de empleos en Colombia, y que la tasa de desempleo subió 1.8 puntos porcentuales, su nivel más alto en los últimos 10 años. La tasa de desempleo podría superar fácilmente el 20%, de no tomarse rápidamente acciones de política pública más agresivas para contener las pérdidas de empleo que dejarán la pandemia y el aislamiento social obligatorio.
Los sectores más vulnerables son hoteles y restaurantes, comercio y entretenimiento, mientras que las actividades con menores riesgos son servicios públicos y administración pública.
En Manizales el panorama económico es tanto o más desolador: del Batallón Ayacucho a la Plaza de Bolívar, se han cerrado 40 establecimientos comerciales, cuyos locales tienen en sus ventanales el triste letrero de se arrienda. Al finalizar 2019, la tasa de desempleo era de 13.9%, equivalente a 13.000 desempleados, pero esa tasa se ha subido ahora al 21.9% que equivale a 25.656 desempleados, sin contar el comercio informal.
Planeación Nacional ha reiterado su llamado a que las regiones, departamentos y municipios, adecúen sus Planes de Desarrollo a la crisis que deja la pandemia en sus economías, y que esa tendrá que ser la prioridad en los próximos años.
En Manizales el Concejo Municipal aprobó sin mayores discusiones, en medio de un debate pobre en argumentos, un Plan de Desarrollo concebido para otros tiempos; el documento está bien estructurado, pero no es consciente de la crisis fiscal y definitivamente está pensado para tiempos de vacas gordas.
A precios de hoy, la línea 3 del Cable, Cámbulos-Universidades, vale $ 152.000 millones de pesos, 70% aportado por la nación, es decir, que a las arcas de Manizales le valdría cerca de $70.000 millones de pesos; las ciclo rutas propuestas por el Alcalde, tienen un valor estimado hoy en $ 14.500 millones de pesos.
Pensar en una cicloruta con vías elevadas, para cuya ejecución se afectaría no solamente el presupuesto de las próximas vigencias, sino que además comprometerían vigencias futuras, no parece ser lo más oportuno y recomendable para las actuales circunstancias.
La extensión del sistema de cables parece ser una buena iniciativa, pero la ciudad no se afectaría si esa propuesta se aplaza algún tiempo, mientras se reactiva la economía.
Germán Ríos Martínez
Periodista de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, con experiencia en radio, prensa, televisión y periodismo corporativo. Dirige y presenta la radio-revista semanal Horizontes.