Las protestas en Estados Unidos no paran. Ahora llegaron hasta las afueras de la Casa Blanca. Cientos de manifestantes pelearon con la guardia para derribar las rejas metálicas. Algunos lanzaban piedras.

Ante tal evento y teniendo en cuenta lo que ha pasado en otros estados, el servicio secreto llevó a Trump al búnker de la Casa Blanca desde el viernes pasado.

La información apenas se reveló hoy. No se sabe si su esposa e hijos también fueron llevados allí. El presidente Trump alabó el trabajo de la policía en medio de los disturbios.