Los disturbios iniciaron en Miniapolis, Minesota, donde se registró el asesinato de George Floyd por parte la Policía. Allí los manifiestantes quemaron la comisaría.

Carteles con leyendas “Black lifes matter” (las vidas negras importan) y “Can’t breath” (No puedo respirar), se llenaron las calles. Pero el efecto pronto se esparció por todo Estados Unidos.

Los disturbios se están presentando en casi todos los estados del país. Sin excepción. Ya van más de 300 personas capturadas en enfrentamientos con la policía.

Se han provocado cientos de incendios en todo el país. Donald Trump felicitó el trabajo de la policía americana. Y criticó al grupo ANTIFA por promover las protestas.

Los policías implicados en la muerte de Floyd ya fueron retirados del cargo y serán juzgados por el video en el que se evidencia el asesinato. En Londres y Berlín también ha habido protestas en frente de la embajada de los Estados Unidos.