La autoridad de salud pública de Noruega ha publicado un informe con una conclusión sorprendente: el virus nunca se propagó tan rápido como se temía y ya estaba rondando cuando se ordenó el cierre.

“Parece que la tasa de reproducción efectiva ya se había reducido a alrededor de 1,1 cuando se implementaron las medidas más completas el 12 de marzo, y que no se podía hacer mucho para bajarla por debajo de 1”, reza el documento.

Camilla Stoltenberg, directora de la agencia de salud pública de Noruega, dio una entrevista en la que es sincera sobre las implicaciones de este descubrimiento. “Nuestra evaluación ahora, y encuentro que hay un amplio consenso en relación con la reapertura, fue que pudimos lograr el mismo efecto, y evitar parte de las desafortunadas repercusiones, al no imponer una cuarentena”, concluye.

Varios países que han logrado mantener controlado el virus no establecieron cuarentena obligatoria, ejemplo de ello son Taiwán, Suecia, Islandia y Uruguay.