En Wuhan tras levantar la cuarentena, miles de ciudadanos se lanzaron a las calles a ejercitarse. Este fue el caso de Zhang Ping de 26 años. El hombre salía a correr 3 kilómetros diarios, durante una semana pudo realizar esta actividad. Luego decidió correr el doble, 6 kilómetros.

Lastimosamente, sus pulmones ya venían esforzándose diario al correr una larga distancia sin poder respirar bien pues el tapabocas no permite inhalar suficiente aire. Al momento de esforzar sus pulmones al doble de trabajo, uno de ellos simplemente no lo resistió y colapsó.

Este colapso obedece a que las bolsas de aire del pulmón se revientan. Con ello, el pulmón perdió el 90% de su capacidad y el hombre jamás podrá someterse a actividad física exigente.