Así lo confesó el coronel Gabriel de Jesús Rincón. Él estuvo en el ejército 22 años antes de ser condenado por desaparición y homicidio.
En entrevista con el portal AFP, el ex militar reveló detalles de sus crímenes. Confesó que aunque nunca asesinó a ningún civil, sí los predisponía para su muerte.
La táctica era embriagarlos y después mandarlos para ser asesinados. El coronel aseguró que casi todos los “guerrilleros” que llegaban a las morgue de los pueblos eran solo civiles asesinados.