El gobierno de Donald Trump alista una iniciativa para retirar cadenas de suministro industrial global de China. Además, considera nuevos aranceles contra China, según funcionarios familiarizados con la estrategia de Estados Unidos.

La destrucción económica y las muertes por coronavirus en Estados Unidos dan un empuje a Trump para trasladar producción desde China y reducir la dependencia de la cadena de suministro. Incluso si son otros los países que toman el lugar de China, dijeron actuales y ex altos funcionarios del gobierno estadounidense.

“Estamos trabajando en reducir nuestra dependencia de suministro de China de los últimos años. Pero ahora estamos potenciando la iniciativa”, dijo a Reuters Keith Krach, miembro del Departamento de Estado.

Incentivos fiscales y subvenciones a la reubicación son medidas que se consideran para estimular los cambios. “La pandemia ha cristalizado las preocupaciones que la gente ha tenido sobre negociar con China”, dijo otro alto funcionario de Estados Unidos.