En la ciudad de Guadalajara, en el oeste de México, las autoridades locales se están preparando para una gran cantidad de muertes por contagios de COVID-19. Por lo que se empezó la construcción de una amplia cantidad de fosas comunes para enterrar las víctimas mortales de la pandemia.

En este panteón se construyen más de 1.700 fosas en uno de los cementerios más antiguos de la ciudad. Se espera que esté listo para la próxima semana, unos días antes de que se alcance el pico epidémico en México, el cual se estima que dejará centenares de fallecidos.

Ya en otros lugares como Sao Paulo en Brasil, Guayaquil en Ecuador o Nueva York han tenido que recurrir a este método de entierro ante la abundancia de fallecidos que deja el mortal virus salido de Wuhan. Estas terribles imágenes recuerdan los extensos campos santos que dejó la Gripe Española a principios del siglo pasado, la cual dejó cerca de 50 millones de muertes en todo el planeta.