La cuarentena por la pandemia de COVID-19 hace que muchas actividades cotidianas ahora no se puedan hacer. Por ejemplo, el reunirse en una iglesia, procesiones y demás actividades religiosas a las que solían acudir miles de personas en ocasiones. Por esta situación vemos videos como el que se hizo famoso del pastor Arrazola en Cartagena, donde él y su esposa lloraban de ver su iglesia vacía.

En este contexto entran en juego plataformas de videoconferencia, la televisión y los altavoces. Por ejemplo, durante la Semana Santa en varias partes los sacerdotes oficiaron las misas desde terrazas. Estas se hacían para todo el que pudiera oírlos. Además, las misas del Papa Francisco se transmitieron por televisión en casi todo el mundo.

En otros casos, las iglesias hacen sus cultos por streaming seguido desde YouTube por sus fieles. Incluso, en religiones como los Testigos de Jehová donde es necesario que los miembros del grupo participen de la reunión, se ven por plataformas como Zoom.

¿Cómo predican?

Un sello de varias religiones es su forma de atraer nuevos fieles al grupo. En este contexto, muchas iglesias hacen cultos al aire libre. Otras sin embargo están usando la tecnología para hablar de sus creencias con nuevas personas. Este es el caso de los Testigos de Jehová que antes de la pandemia predicaban de casa en casa.

Hoy en día la “telepredicación” es la única fórmula para conversar de la biblia con las personas. Para ello, se usan medios como WhatsApp, cartas e incluso invitaciones a sus reuniones en Zoom. Con esto queda claro que las iglesias, al igual que todos las organizaciones deben y pueden adaptarse a las nuevas circunstancias.