A las acusaciones y cuestionamientos previos del gobierno de los Estados Unidos y el gobierno Alemán, se sumó la petición que realizó el gobierno Australiano. Este último pide esclarecer el origen del actual coronavirus.
A esto el gobierno chino responde negativamente. Además, pide a la comunidad internacional confiar en la transparencia interna de los científicos y la posterior información que el régimen transmita.
En días anteriores desde Estados Unidos se han dado demandas por ocultar información. El estado de Missouri lo hizo y por supuesto China reaccionó negativamente. Ya la OMS en varias ocasiones ha dicho que el SARS COV-2 no fue creado en un laboratorio sino que surgió naturalmente.
Sin embargo, algunos políticos como el presidente Donald Trump insisten en no descartar la posibilidad de un virus creado.