Todo el planeta está en alerta por cuenta del virus SARS COV-2. La humanidad ha vivido fuertes pandemias por culpa de virus y bacterias. Pero, ¿cuál es la diferencia y por qué es importante saberlo?
Si bien, ambos son microscópicos, son muy distintos. La principal diferencia es que la bacteria está viva y el virus no. Las bacterias son seres vivos de una sola célula, allí se encuentra un material genético que se réplica en el proceso de mitosis.
El virus no es una célula, es solo material genético, es decir ADN o ARN. Esa secuencia genética ingresa en una célula y por así decirlo “la engaña” para replicar esa secuencia, así es como después de un tiempo en la célula se reproduce. Por esa razón, se habla de un “tiempo de incubación”, es el tiempo que tarda el virus al interior de una célula del cuerpo antes de que ella logre replicar su material genético.
Esto es clave para comprender cómo se debe tratar. Pues debido a que una secuencia de ADN o ARN no está viva, no le sirven los antibióticos. Estos medicamentos solo atacan seres vivos (de ahí viene el sufijo “bióticos”). Solo las enfermedades generadas por bacterias son atacadas con los antibióticos.
Cuando hay brotes de enfermedades como la del COVID-19, muchas personas recurren al uso de medicamentos no autorizados para prevenirlo, pero pueden estar haciéndole un daño a su propio cuerpo y debilitando su sistema inmune, pues al ingerir un antibiótico sin necesidad solo se ayuda a las bacterias a evolucionar a una forma más resistente, por lo que la ciencia ya habla de “súper bacterias”.