Ayer el presidente de los Estados Unidos ordenó el despliegue de tropas de guerra a zona marítima limítrofe con Venezuela. Las reacciones del mandatario de Venezuela no se hicieron esperar.

Ya desde la semana pasada los Estado Unidos habían acusado a Maduro y varios personajes cercanos a él, de narcotráfico y terrorismo. Según dijeron, Maduro era la cabeza del llamado “Cartel de los soles”. Por supuesto, Maduro negó cualquier acusación sobre ese tema. Dos de los acusados por Estados Unidos se entregaron a las autoridades norteamericanas.

Más tarde, Trump propuso un gobierno de transición para Venezuela, sin Maduro y sin Guaidó. Este gobierno estaría en manos de cinco representantes del oficialismo y cinco de la oposición. Gobernarían hasta convocar a nuevas elecciones. Si lo hacían, Trump prometía levantar las sanciones a nuestro vecino, pero Maduro se negó a la posibilidad.

Ahora, el despliegue de buques de guerra al Atlántico obedece según Trump a vigilar el tráfico de drogas que salen de Venezuela hacia su país. Lo que dice Nicolás Maduro es que es la estrategia de Trump para desviar la atención por su mal trabajo frente al coronavirus.

“Terminó de hablar y dijo: ‘preguntas’. Y todas las preguntas eran sobre el coronavirus”, se burló Maduro. De momento. el mandatario colombiano no se ha manifestado al respecto. Pero lo que es claro, es que en medio de una pandemia a nadie le viene bien una guerra.