La organización está pidiendo que se elimine a la marihuana (así como la resina de cannabis) de la Lista IV, la categoría más restrictiva de la convención sobre drogas de 1961. En esta categoría están las sustancias que se consideran particularmente dañinas y con beneficios médicos limitados.

En conjunto, las recomendaciones, si se adoptan, representarían un reconocimiento formal de que los organismos gubernamentales del mundo se han equivocado con respecto a los daños de la marihuana y los beneficios terapéuticos. La nueva posición de la OMS llega en un momento en que un número creciente de países se están moviendo para reformar sus políticas sobre el cannabis.

Se espera que varios países que históricamente se han opuesto a las reformas de la política sobre drogas, como Rusia y China, se opongan al cambio en la clasificación del cannabis. Mientras que otras naciones como Canadá y Uruguay, que han legalizado la marihuana, respalden la reforma.