En un reciente comunicado, el Servicio Geológico Colombiano afirmó que la sismicidad generada por el fracturamiento de rocas (tipo volcano-tectónico) disminuyó el número de sismos y aumentó en energía sísmica liberada, en comparación con la semana anterior.

Este tipo de sismicidad se localizó principalmente en los sectores sur-suroccidente y nororiente del volcán y, en menor proporción, en el cráter Arenas. Las profundidades de los sismos oscilaron entre 0.6 y 4.6 km. La máxima magnitud registrada durante la semana fue de 1.3 ML (magnitud local), correspondiente a los sismos registrados el 29 de enero a las 09:20 (hora local) y el 3 de febrero a las 06:58 (hora local), localizados a 1.4 km al noreste del cráter Arenas, a 3.9 km de profundidad y a 4.2 km al sur-suroccidente del cráter, a 4.1 km de profundidad, respectivamente.

Durante la semana se registraron varios episodios de sismicidad tipo drumbeat de sismos tipo volcano tectónico, los días 28 y 30 de enero, y 2 de febrero. Estos episodios se caracterizaron por ser de bajo nivel energético y, en general, de corta duración. Este tipo de sismicidad está relacionada con procesos de ascenso y evolución de domos en la superficie de un volcán. 

La sismicidad relacionada con la dinámica de fluidos en el interior de los conductos volcánicos presentó niveles similares tanto en el número de eventos registrados como en la energía sísmica liberada, con respecto a la semana anterior. Esta actividad sísmica estuvo caracterizada por la ocurrencia de tremor volcánico continuo, pulsos de tremor volcánico, sismos de largo periodo y muy largo periodo.

Los sismos presentaron niveles energéticos y contenido espectral variables. Algunas de estas señales estuvieron asociadas a pequeñas emisiones de gases y ceniza, confirmadas a través de las cámaras instaladas en el volcán y por reportes de personal en campo. No se descarta el registro de nuevas señales sísmicas de este tipo, que puedan estar asociadas a emisiones de gases y ceniza, las cuales se dispersarán de acuerdo al régimen de vientos que impere al momento de la emisión.

El volcán continúa emitiendo vapor de agua y gases, principalmente de Dióxido de Azufre (SO2). Los niveles de emisión son estimados a partir de los datos obtenidos de las estaciones Scandoas y procesamiento de imágenes satelitales. En el seguimiento de la información suministrada en los portales web Mirova y NASA FIRMS, estos reportaron anomalías térmicas de baja energía en el volcán durante la última semana.