Después de la aparición de un nuevo virus de coronavirus, que causa un nuevo y fuerte brote de neumonía, las autoridades del mundo se han puesto en alerta por la situación que podría desencadenar una epidemia mundial. El virus se originó en China y la mayoría de infectados son del gigante asiático. Ya se han podido contar 7.711 casos en dicho país.

Sin embargo, el virus no está solo allí. En diferentes países de Asia se han reportado casos también de ciudadanos enfermos a causa del mortal agente patógeno. A occidente también llegó hace unos días, primero a Estados Unidos y México, posteriormente a varios países de Europa. En Ecuador un ciudadano procedente de China fue apartado por tener todos los síntomas del coronavirus y solo unos días después, la enfermera que lo atendió en primer momento, entró en cuidados intensivos.

Un hecho curioso alrededor del tema, es que en diciembre del año pasado, un grupo de científicos habían realizado una simulación sobre los efectos que podría llegar a tener un nuevo coronavirus en la humanidad. El resultado que arrojó la simulación fue que morirían alrededor de 65 millones de personas en todo el mundo. Pero, eso no es motivo para entrar en pánico, pues precisamente ese tipo de simulaciones se hacen con el fin de prevenir posibles pandemias futuras y estar preparados para enfrentarlas.

De hecho, en varios países a los que ha llegado el virus ha sido controlado y no se ha dejado avanzar. Y de cualquier forma no está de más tener siempre las precauciones debidas, como lavarse las manos, alejarse de personas con gripe, usar tapabocas y evitar contacto cercano con personas que recientemente hayan estado en Asia.

El virus ha cobrado hasta el momento 170 vidas en todo el planeta, pero ya han tomado acciones con las que se espera que en poco tiempo el brote sea controlado completamente.