Apartar a los jóvenes caldenses de la siembra de cultivos ilícitos está entre los logros con el programa Universidad en el Campo, hecho que se hace sostenible gracias a la educación.

Hace algunos años y gracias al apoyo de diferentes entidades del departamento, como Alcaldía de Manizales, Gobernación de Caldas, Bancolombia, Comité de Cafeteros, entre otras entidades, muchos jóvenes de Caldas han logrado salir adelante en diferentes carreras profesionales, sin tener la necesidad de abandonar su entorno.

“Este proyecto ha permitido que los jóvenes campesinos que asisten a las instituciones educativas públicas del departamento logren no solo terminar como bachilleres académicos, sino que alcancen estudios como tecnólogos, lo que les permite mejorar la calidad de vida. Además, se aumenta el capital humano de nuestra población campesina”, indicó el secretario de Gobierno de Caldas, Carlos Alberto Piedrahita.

Este proyecto va más allá de los resultados profesionales, gracias a este apoyo, 83 jóvenes  hacen parte de los microempresarios rurales. Son profesionales que iniciaron su proyecto de vida en la Universidad en el Campo y que hoy tienen sus propias empresas.

“Lo importante de este proyecto para nosotros como Secretaría de Gobierno es el apoyo que han recibido muchas personas que antes hicieron parte del conflicto armado, especialmente con la siembra de cultivos ilícitos, principalmente en el Oriente de Caldas. Hoy hay 24 jóvenes de esta región que hacen parte de esta estrategia para emprendedores”, puntualizó el jefe de esta cartera. 

El dato 
Gracias a Universidad en el Campo, Bancolombia ha garantizado con su programa “Sueños de paz” la existencia de 87 becas para jóvenes campesinos del departamento. Esto les permitirá a los futuros profesionales acceder a la Universidad Católica o de Caldas a programas relacionados con la productividad en el campo.