La quietud de la cuarentena ha convertido a los tiburones en unos asiduos visitantes de las playas en Santa Marta y en un espectáculo para quienes habitan los edificios cercanos al mar.

Varios ejemplares de tiburón gato y tiburón limón quedaron grabados merodeando en las playas de Salguero, Bello Horizonte y Piedra Hincada en el sur de Santa Marta, al igual que en inmediaciones de la ensenada de Taganga.

 

En los vídeos que han comenzado a circular en redes sociales se ve que los tiburones llegan a menos de 2 metros de la orilla y, según el marinero Ospina, aunque los tiburones gato y limón son inofensivos para el ser humano, lo mejor es mirarlos de lejos, no molestarlos ni tratar de tocarlos.