Yeison Jiménez es un bendecido, como dice una de sus canciones. Es una estrella de la música popular dirían sus seguidores que lo aclamaron durante la Noche del Despecho en la Plaza de Bolívar.

Este caldense sintió de cerca el calor de sus fanáticos desde que se bajó de la camioneta. Unas 20 personas, con celulares en la mano, rodearon el vehículo mientras al cantante lo protegían integrantes de su grupo y la Policía.

En una carpa, que sirvió de camerino improvisado, el artista se tomó fotos y charló con sus fans antes de subirse al escenario, donde el público coreó su nombre.

“No me dan nervios y tengo las manos dormidas. No sé por qué. He cantado en 14 países, pero siempre da más miedo cantarle a la gente de uno”, dijo Yeison, previo a su show de una hora.

El cantante, con un vestido vinotinto, brilla en la música popular. Hace dos años lloró cuando en la misma Plaza de Bolívar los espectadores lo aclamaron. Anoche el corazón también palpitó fuerte.

“Cuando viví en Manizales no podía entrar a la Plaza porque era menor de edad. Ahora son los caldenses los que cantan mis canciones. Son nueve años de carrera artística y de mucho esfuerzo y constancia”.

Yeison compartió escenario con los Duros del Despecho, Memo Ospina y Jhon Álex Castaño. Fue una noche para cantar a todo pulmón y confirmar que es una estrella.